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¿Qué es la mente humana?
16027 lecturas desde 2013-02-26
La mente se puede definir como la parte de la psique donde tienen lugar los procesos de la conciencia, pero su definición crea una gran polémica.
Para la neurociencia es simplemente el cerebro. Para la filosofía es una entidad separada del cerebro, que según las distintas escuelas, puede o no ser independiente del cuerpo. Otros la consideran simplemente el alma.
Para entender qué es la mente, es fundamental situarla previamente dentro del contexto que le corresponde en la percepción e interpretación de la realidad por el ser humano.
Estos contextos son el de los sentidos, la imaginación y la mente. La percepción de los sentidos es física, las de la imaginación y la mente son psíquicas, o, en términos de la teología, espirituales.
Las sensaciones físicas están vinculadas directamente al cerebro, las psíquicas o espirituales lo están indirectamente a través de la memoria, o las denominadas áreas de asociación, porque deben ser entidades independientes.
Los sentidos disciernen sobre los estímulos físicos, como frío o caliente, dulce o salado, etc. Las creaciones de la imaginación discierne sobre el valor ético y estético de lo que imagina, como bueno o malo, bello o feo, y la mente sobre la veracidad o falsedad de lo que concibe. Por tanto la mente ni siente ni imagina, tan solo concibe y piensa.

La mente y los objetos

Para que la mente pueda discernir entre lo verdadero y lo falso necesita concebir las cosas como entidades particulares que le permita diferenciarlas entre sí. Estas entidades son los objetos.
Los objetos son la representación mental de la forma de ser de las cosas. Esta forma está contenida en las imágenes. Distinguimos un auto de una bicicleta por su forma, pero no por su color o diseño.
Esta forma causa la necesaria impresión en la mente para que la conciencia convierta una imagen en el objeto que representa. La mente no puede concebir las cosas si no le impresionan. En estado consciente la conversión de imágenes a objetos es espontánea.
Por tanto, la imaginación es el vínculo necesario entre las cosas percibidas por los sentidos y los objetos concebidos por la mente. Para poder pensar los objetos es necesario otorgarles un nombre, lo que los convierte en sujetos.

La mente y los conceptos

A diferencia de los objetos, los conceptos no surgen de la impresión contenida en las imágenes sino en las teorías o hipótesis que pueda contener una tesis. Este mismo artículo propone el significado de algunos conceptos, como mente o imaginación, para lo que expongo mis argumentos, sin que sean un objeto, porque solo son razonamientos.
Pero si digo que lo estoy escribiendo con una tableta, para saber qué es primero tenemos que imaginarla, y en esta imagen está contenida su forma, lo que nos proporciona la necesaria impresión para concebirla como objeto, cuyo sujeto se conoce con el nombre de «tableta», por lo que ya sabremos de qué estoy hablando.
La conversión la hemos hecho de forma espontánea, porque estamos siendo conscientes de lo que estamos leyendo.

El pensamiento y la mente

Pensar es una actividad exclusiva de la mente. Ni los sentidos ni la imaginación piensan por sí mismos en lo que sienten o imaginan. Pensar consiste en hablar en silencio con uno mismo, por lo que es necesario el conocimiento de un lenguaje. En el pensamiento se expone el contenido de lo concebido para determinar si puede ser verdadero, si se trata de un sujeto, o razonable, si se trata de un concepto. Lo que es verdadero debe ser razonable, y lo que es razonable debe ser verdadero.
Otra de las funciones de la mente es determinar si las cosas concebidas como objetos son y existen. Todo lo que puede ser concebido tiene que poder existir, y todo lo que puede ser nombrado tiene que poder ser. Por tanto, las cosas pueden estar en sí mismas, pero solo son y existen en nuestra mente.
También es una función de la mente la formación de las ideas, que son las que definen los sujetos y los conceptos.
Por último, el poder de la mente radica en la capacidad de negar o afirmar si lo que concibe es verdadero o falso; si existe o no existe y si es o no es, lo que puede llegar a alterar nuestro sentido de la realidad.

Conclusión

A mi entender la neurociencia y la psicología no definen con suficiente precisión las funciones de la mente, otorgándole las que son de la imaginación o de los sentidos. En cuanto a la polémica en torno a sí la mente es parte o no del cerebro, carece de sentido si podemos concretar cuáles son sus verdaderas funciones. Como ciencias , tienden a incluir toda la realidad en un solo contexto: el físico.
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